UNA VEZ AL MES
Por fin me vino la inspiración!! Espero que os guste...
Según los pedagogos, psicólogos infantiles y demás pinchaglobos de la educación infantil, todo castigo deja una huella de resentimiento, por lo que hay que evitarlo y hasta denunciarlo. De hecho, el Defensor del Menor llegó a decir que queria modificar el Código Civil y prohibir el uso del cachete como forma de educar a los hijos. «Me sorprende que la Ley permita el uso de la violencia física con los menores», explicaba. «Hay que evitar que se recurra a la violencia física, al igual que pasa con mujeres y animales». Es algo aceptado por la sociedad. Un ejemplo claro es la serie de televisión «Los Serrano». El padre cose a collejas a su hijo Guillermo. Lo vemos como algo normal, pero ¿sería admitido por la sociedad que en una serie se vieran escenas de un marido dando golpes a su mujer?
En el extremo de esta nueva "ola educativa" están los foros de punks y anarquistas. Es para troncharse!! Un paseito por " alasbarricadas.org" (desde luego, me pierdo en internet por cada sitios...) nos deja estas joyas:
"Hace tiempo que tengo esta duda, como educar a un niño dentro de la anarquia, como hacerle entender que puede y no puede hacer, tuve una amiga que de chica la dejaron hacer todo lo que quiso, si se queria encuerar en un restaurant y subirse a la mesa la dejaban, pero el problema fue que cuando crecio se convirtio en una persona muy autoritaria porque siempre querie tener la razon, y siemrpe quiere hacer lo que ella quiera aunque afecte a terceros. En otra ocación un compañero punk, tuvo a un niño y lo educaba como cualquier familia tradicional, le comente ¿no muy anarquista, no? a lo cual me respondio, "le enseño las reglas que mas tarde puede romper". Ustedes como educarian a un niño dentro de la anarquia?"
A lo que le responde otra:
"Me parece fundamental permitir que los niños cometan sus propios errores. Se trata de intentar razonar con ellos, de llevar a cabo un dialogo comprensible para su edad, hay cosas ke las personas kon kualkier edad somos capaces de comprender, el tema de los valores: respeto mutuo, solidaridad, compartir, nunca imponer..."
Está claro, educado por anarquistas y punks, tienes un 99.99% de probabilidades de salir putón verbenero si eres niña, y trapecista hippie homosexual si eres niño. Lo cual tampoco es malo en sí, oye, son "maneras de vivir" que decía el otro.
En el lado opuesto, en cambio, está la metodología aplicada por nuestros padres:
Dos tortas bien dadas, y te terminas las lentejas, somamón!!
Nuestros padres si que nos sabían educar!!!!
Qué tiempos aquellos. Si te hostiabas con la bici, un comentario cariñoso: "Te está como diossss!!!". Para enseñarte a nadar, te soltaban al segundo en la primera lección y "patalea, joder, patalea!!!". Le pedias a los reyes el coche fantástico y unas pistolas de vaquero, y te traían una piedra de carbón y unos calcetines, con tu viejo delante descojonándose de la risa.
Sí señor, nuestros padres sí que sabían educarnos. No hay más que vernos, estamos tan a gusto que ya no nos vamos de casa de nuestros padres con 35 años ni que nos saquen de allí a hostias!!
Pero hablando de hostias, la que sé se aprendió la lección fue mi señora madre. Bueno, os tengo que poner en situación, hay que tener en cuenta el ambiente en que se movía: ama de casa con 3 hijos, todos chicos, cuya principal diversión es pelearse y joder el mobiliario de la casa hasta que llegue papá y "hacerqueestudiamos"... Asi que pronto desesperó de comprobar que a los gritos no les hacíamos ni puto caso, y sus tortazos hacía tiempo ya que no nos dolían, así que pasábamos de ella...
Hasta que un día apareció.
Como una maldición de los dioses.
Recuerdo traumático de nuestra infancia.
Siempre escondida detrás de la repisa de la cocina, aparentemente inofensiva...
LA ESCOBA.

Joder!!!!
Qué escobazos nos arreaba la jodía en toda la cabeza!! Bueno, en la cabeza cuando podía, porque la mayoría iban a las manos y a los brazos en nuestros vanos intentos por detener el arma criminal.
Qué lista la vieja, qué rápido aprendimos a acatar lo que nos decía sin rechistar... Mucho cambiaron las cosas en casa desde entonces, si señor. Sólo en una ocasión el omnipresente reinado de la escoba tambaleó, y fue gracias a mi hermano pequeño, al que ya por aquel entonces llamábamos "cabezón"
(nada, un par de historias sin importancia, un día con 5 años se cayó de dos pisos de altura, sólo estuvo 3 dias en el hospital. Otro día le dio por tirarse en plan indurain cuesta abajo sin frenos por el barrio hasta hostiarse con un coche, sólo 5 dias en el hospital. De ahi el cariñoso mote de "cabezón")
Pero el día que partió la escoba de un cabezazo, se ganó el mote de "cabezón cum laude", entre vítores, aplausos y ovaciones. Qué fenómeno!!
Desde entonces tengo un trauma infantil con las escobas. No puedo ni acercarme a una... Lo preocupante es que creo que mis compañeros de piso deben padecer el mismo trauma, porque en casa no coge la escoba ni cristo!!! Vaya panda guarros, y si no que le pregunten a Soraia, que salió de allí escopetada al mes...
Así que ayer, en democrática asamblea en el piso, decidimos que ya está bien de vivir como cochinos, que ya va siendo hora de comportarse como adultos responsables y superar viejos traumas infantiles.
Asi que contratamos a una señora pa que venga una vez al mes (algo es algo) por 20 euros.
Tamañana.




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